
Secuestro extorsivo en Bouwer: presos tomaron de rehén a otros internos y pidieron droga para liberarlos
A los escándalos por corrupción penitenciaria en Bouwer...
A los escándalos por corrupción penitenciaria en Bouwer, se sumó en las últimas horas un momento de tensión en el complejo carcelario cuando tres presos tomaron de rehén a otros internos para exigir dinero y drogas a familiares de los damnificados a cambio de la liberación, tras lo cual fueron detenidos otros dos sospechosos que se encontraban fuera de la prisión.
El grave hecho de secuestro extorsivo es investigado por el fiscal federal N° 3, Maximiliano Hairabedian, en coordinación con el Departamento Antisecuestro, de la Dirección de Delitos Complejos, de la Policía.
Córdoa: el secuestro extorsivo en BouwerMediante engaños, varios internos fueron trasladados a una de las celdas del pabellón MX1. Una vez allí fueron retenidos por tres presos que portaban armas blancas. Con amenazas de herirlos, los obligan a llamar desde un celular a sus familiares que se encontraban fuera del establecimiento para exigirles dinero y drogas (secuestro extorsivo) a cambio de la liberación.
Finalmente y luego de varios llamados sus familiares pagaron el rescate. Producto de la investigación de Hairabedian, debido a que es un delito federal, fueron identificados los tres presos sospechosos.
El instructor solicitó órdenes de allanamientos en barrio Márques Anexo, donde fueron detenidas otras dos personas vinculadas a la maniobra.
Corrupción penitenciaria en CórdobaLa corrupción penitenciaria dio paso a la intervención del Servicio Penitenciario de Córdoba (SPC), a cargo del exfiscal federal y general de la Provincia Gustavo Vidal Lascano. En mayo, el funcionario pidió al Órgano de Control de las Fuerzas de Seguridad de Córdoba que iniciara una investigación administrativa contra todos los oficiales y suboficiales carcelarios que siguieron tratando como su jefe del SPC a Juan María Bouvier, tras su detención.
Le permitieron privilegios muy diferentes a los de cualquier interno, sin impedimentos para mantener y usar un teléfono celular, atender a su contador e incluso recibir a un amigo que le llevó de regalo gaseosas y chocolates.
Los privilegios del interno Bouvier -durante 15 años jefe del SPC- salieron a la luz en un capítulo de la resolución del fiscal provincal Enrique Gavier, quien le dictó la prisión preventiva por considerarlo el líder de una asociación ilícita que cometió una larga serie de delitos en las cárceles: desde la venta de favores a los internos a la operación de bandas dedicadas a estafas telefónicas, conocidas como “call centers tumberos”.
Incluso, con un tarifario para cada producto o servicio ofrecido a este auténtico mercado “cautivo”: por autorizar una visita íntima, $ 180 mil. Habilitar el traslado de un establecimiento a otro, $ 400 mil. Y si es a otra provincia, hasta U$S 25 mil. Permitir el ingreso de un celular, de $ 600 mil a $ 800 mil, dependiendo del modelo. El cargo de “pluma” –jefe del pabellón– pagaba un canon de $ 1,2 millones de pesos los primeros seis meses y luego $ 600 mil por mes.
La acusación del fiscal Gavier por integrar una asociación ilícita y producir varios hechos de extorsión alcanza a Bouvier y a Guadalupe Barbero, a Darío José Tello Pajón, a Víctor Hugo Vivas, a Diego Martín Ayala y a Héctor Hugo Robledo, todos exjefes penitenciarios, subordinados de Bouvier.